Si te pilla una tormenta conduciendo…

Este año hemos sufrido varias tormentas, y todavía nos quedarán unas cuantas por pasar. Pero cuando pase, ¿Qué debemos hacer? ¿Qué no?

¿Qué hacer cuando conducimos y comienza una tormenta?

Lo primero que debemos hacer es mantener la calma, pero tampoco confiarnos ante la ausencia momentánea de alguno de los elementos típicos de una tormenta (lluvia, granizo, viento y rayos). Cualquiera de ellos puede aparecer de inmediato poniendo en peligro nuestra seguridad al volante.

Los rayos transportan corrientes de 30.000 A de intensidad y 800.000 V de tensión, y generan una energía en forma de calor de unos 8.000 ºC. Apetecible, ¿verdad? Bien, pues no te preocupes, porque gracias al efecto Faraday, dentro del coche estaremos seguros, ya que los rayos pasarán por el exterior de la carrocería y llegaran hasta el suelo, que es su destino, sin daño para el ocupante. Es la llamada Jaula de Faraday y también protegen a trenes y aviones. Los vehículos descapotables no garantizan la misma protección.

Queda muy ilustrativo este video con Richard Hammond (director del programa británico Top Gear) metido dentro de un coche para demostrarlo. Verás que además, el vehículo seguirá funcionando perfectamente.

¿Debemos parar?

Si nos pilla una tormenta conduciendo, lo mejor es parar, siempre que sea posible en un lugar seguro y sin causar un mayor peligro, teniendo en cuenta que es conveniente parar alejados de vallas metálicas o tendidos eléctricos, zona de charcos o balsas de agua y zonas húmedas. También evitaremos parar en zonas altas y expuestas. Si podemos parar junto a una edificación que cuente con pararrayos, sería genial. Una vez parado y quedándonos dentro del vehículo:

  • Procurar no entrar en contacto con las partes metálicas del vehículo.
  • Apagar la radio y otros dispositivos.
  • Cerrar las ventanillas.

¿Qué hacer si un rayo alcanza nuestro vehículo?

En el caso de que nuestro vehículo haya sido alcanzado por un rayo, deberemos dejar un margen de tiempo antes de salir del coche, ya que su superficie metálica, se habrá quedado cargada del campo eléctrico del rayo. Sería conveniente bajar sin tocar el vehículo al pisar el suelo. Si el vehículo posee un cable de masa (los de goma que veíamos en los coches de nuestros padres y abuelos…), será más seguro salir del vehículo porque la tensión de la chapa se habrá descargado a masa.

Si no hubiéramos podido detenernos, deberíamos reducir la velocidad lo máximo posible, ya que lo más probable es que los neumáticos revientan por la elevación de la temperatura. Además, si el rayo cayese cerca, la luz del mismo podría cegarnos momentáneamente.

Si estamos fuera del vehículo, lo mejor será meterse dentro de él y tener en cuenta los anteriores consejos. Y si nos pillara de paseo por el campo, deberemos alejarnos de tractores (que no tengan cabina), bicicletas, motocicletas y otras estructura metálicas (vallas, rejas…) que puedan servir de toma de tierra para el camino de un rayo.

Si alguna vez has pasado por alguna de estas situaciones, cuéntanoslo.

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